Google no solo mira palabras clave — mide cuánta gente entra y se va enseguida (rebote), cuánto tardan en encontrar lo que buscan, y si vuelven a hacer clic en otra web tras visitar la tuya. Una web confusa perjudica tanto al usuario como al posicionamiento.
Los tres puntos que más fallan
- Menú con demasiadas opciones — más de 6-7 elementos confunde en vez de ayudar.
- Botón de contacto o llamada que no se ve sin hacer scroll.
- Textos largos sin subtítulos que ayuden a escanear la página en el móvil.
Una prueba simple
Pide a alguien que no conozca tu negocio que entre a tu web desde el móvil y encuentre tu teléfono en menos de 10 segundos. Si no lo consigue, ese es tu primer problema a resolver, antes que cualquier ajuste técnico de SEO.
Te ayudamos a detectar dónde se pierde a la gente en tu web.