Es habitual centrar todo el esfuerzo en escribir contenido nuevo, cuando revisar y actualizar artículos antiguos suele dar resultados más rápidos — Google ya conoce esas páginas, y una actualización con información fresca puede recuperar posiciones perdidas con menos esfuerzo que empezar de cero.

Qué revisar primero

  • Datos, precios o normativas que hayan cambiado desde que se escribió.
  • Enlaces internos rotos o desactualizados.
  • Si el título y la meta descripción siguen reflejando bien el contenido.

Con qué frecuencia

Una revisión anual del contenido con más de un año de antigüedad suele ser suficiente para mantenerlo fresco sin necesidad de reescribirlo constantemente.

Si tienes contenido antiguo que crees que podría estar desactualizado, lo revisamos juntos.