Un negocio complementario al tuyo —no un competidor directo— es una de las mejores fuentes de enlaces y de clientes que casi nadie explota bien. Una floristería y un fotógrafo de bodas en Alicante, por ejemplo, se benefician mutuamente de recomendarse.
Cómo plantear la colaboración
Proponer un intercambio simple: cada uno recomienda al otro en su web (página de «colaboradores» o mencionado en un artículo relevante) y en redes sociales. No hace falta ningún contrato — basta con un acuerdo claro y honesto.
Por qué funciona mejor que un enlace comprado
Google puede detectar patrones de enlaces pagados o masivos; una colaboración real y relevante entre dos negocios del mismo área geográfica es exactamente el tipo de enlace que valora de forma natural.
Si quieres identificar negocios complementarios con los que colaborar, lo pensamos juntos.