Es habitual que una tienda online empiece a invertir en Google Ads antes de tener resuelta la base de SEO. El resultado: se paga por tráfico que se podría estar consiguiendo gratis, y el que llega por anuncios convierte peor porque la ficha de producto no está optimizada.

Fichas de producto, no fichas genéricas

Cada producto necesita un título único con lo que es y para quién («Zapatillas running mujer talla ancha» en vez de «Zapatillas modelo 3402»), y una descripción propia — no la copiada del fabricante, que probablemente ya está en cien tiendas más.

Categorías bien estructuradas

Una categoría con 3 productos no aporta nada a Google ni al cliente. Agrupar bien, y crear una página de categoría con texto propio (no solo la rejilla de productos), ayuda a posicionar búsquedas más generales.

Velocidad, especialmente en producto

Las páginas de producto suelen cargar imágenes pesadas sin comprimir. En ecommerce, cada segundo extra de carga se traduce en carritos abandonados de forma medible.

Reseñas de producto visibles

Además de ayudar a la conversión, las reseñas generan contenido único en cada ficha — algo que Google valora y que ningún competidor puede copiar exactamente igual.

El orden que recomendamos

Primero arreglar fichas y categorías, después medir qué palabras clave ya traen tráfico orgánico, y solo entonces decidir en qué productos merece la pena invertir en Ads — apostando sobre datos, no a ciegas.

Te revisamos gratis tu tienda antes de que metas presupuesto en anuncios.