Una entrevista corta a un cliente real, con su nombre y su negocio, vale más para convencer a otro cliente potencial que cualquier texto que puedas escribir sobre ti mismo. Y además es contenido único que nadie más puede copiar.

Cómo estructurarla

Tres o cuatro preguntas simples: ¿qué problema tenías?, ¿por qué nos elegiste?, ¿qué cambió después?, ¿lo recomendarías? Sin guion rígido — las respuestas naturales suenan más creíbles que un testimonio pulido.

Dónde usarla

Como página de caso de éxito propia (con cifras si el cliente lo permite), y como fragmento citado en la página del servicio correspondiente. Un mismo testimonio bien aprovechado puede reforzar varias páginas.

Si tienes clientes contentos pero ningún caso publicado todavía, te ayudamos a estructurarlo.