Un cuestionario corto («¿qué tipo de reforma necesitas?») o una calculadora simple de presupuesto orientativo pueden retener a un visitante más tiempo y generar más contactos cualificados que un texto largo — siempre que sea honesto y no solo un truco para captar el email.
Cuándo tiene sentido
Cuando tu servicio tiene variables claras que afectan al precio (metros cuadrados, tipo de material, urgencia) y puedes dar una horquilla orientativa real sin comprometerte a un precio cerrado.
Lo que hay que evitar
Pedir muchos datos personales antes de dar cualquier valor a cambio. El intercambio debe sentirse justo: yo te doy una estimación útil, tú me dejas tu contacto si quieres el detalle.
Si crees que una herramienta así podría funcionar en tu web, lo valoramos juntos.