Es habitual usar los encabezados de una página (H1, H2, H3) simplemente porque el texto se ve «más grande», sin pensar en la jerarquía real. Esto confunde tanto a Google, que usa esa estructura para entender de qué trata cada sección, como al lector que escanea la página en busca de lo que le interesa.

La regla básica

Un único H1 por página (normalmente el título principal), y H2 para las secciones principales debajo, H3 para subsecciones dentro de esas. Saltarse niveles (pasar de H1 a H3 directamente) rompe esa lógica.

Un beneficio extra

Una buena estructura de encabezados también ayuda a que Google muestre fragmentos destacados de tu contenido en los resultados de búsqueda, ganando visibilidad extra sin coste adicional.

Si quieres que revisemos la estructura de encabezados de tu web, lo incluimos en la auditoría.